El cérvix o cuello uterino es la parte inferior del útero que forma el canal que lleva a la vagina. La mucosa que recubre el cérvix está en continuidad con la vagina y se denomina ectocérvix, mientras que la que recubre el conducto o canal cervical que lleva hasta la cavidad del cuello uterino, se denomina endocérvix.

En este tipo de cáncer, la mayor parte de los tumores surgen en la zona donde se une el ectrocérvix con el endocérvix dando lugar a carcinomas de células escamosas.

El cáncer se produce cuando las células normales del cuello del útero empiezan a transformarse y crecen de manera descontrolada.

Causas

El cáncer de cuello de útero comienza cuando las células normales sufren un cambio genético (mutación) que las convierte en células anormales.

Las células normales crecen y se multiplican a una velocidad constante y, eventualmente, mueren en un momento determinado. Las células cancerosas crecen y se multiplican sin control y no mueren. La acumulación de células anormales forma una masa (tumor). Las células cancerosas invaden los tejidos aledaños y pueden desprenderse de un tumor para expandirse (formar metástasis) en otras partes del cuerpo.

No queda claro cuál es la causa del cáncer de cuello de útero, pero, definitivamente, el virus del papiloma humano (VPH) participa en el proceso. El VPH es muy frecuente, y la mayoría de las mujeres que tienen el virus nunca padecen cáncer de cuello de útero. Esto significa que otros factores —como el entorno o tu estilo de vida— también determinan si tú lo padecerás.

Tipos de cáncer de cuello de útero

El tipo de cáncer de cuello de útero que tengas determina el pronóstico y el tratamiento. Los principales tipos de cáncer de cuello de útero son los siguientes:

  • Carcinoma epidermoide. Este tipo de cáncer de cuello de útero comienza en las células planas y finas (las células del epitelio pavimentoso) que recubren la parte externa del cuello del útero, el cual se abre hacia la vagina. La mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero son carcinomas epidermoides.
  • Adenocarcinoma. Este tipo de cáncer de cuello de útero comienza en las células glandulares en forma de columna que recubren el conducto cervicouterino.

A veces, ambos tipos de células participan en el cáncer de cuello de útero. En casos muy poco frecuentes, el cáncer se produce en otras células del cuello del útero.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de cáncer de cuello uterino se incluyen los siguientes:

  • Muchas parejas sexuales. Cuantas más parejas sexuales tengas (y cuantas más parejas sexuales tenga tu pareja), mayores serán las probabilidades de adquirir el virus del papiloma humano.
  • Relaciones sexuales a temprana edad. Tener relaciones sexuales a temprana edad aumenta el riesgo de adquirir el virus del papiloma humano.
  • Otras infecciones de transmisión sexual. Tener otras infecciones de transmisión sexual (como clamidia, gonorrea, sífilis y VIH/SIDA) aumenta el riesgo de adquirir el virus del papiloma humano.
  • Sistema inmunitario débil. Las probabilidades de desarrollar cáncer de cuello uterino pueden ser mayores si tienes otra enfermedad que debilita el sistema inmunitario y tienes el virus del papiloma humano.
  • Tabaquismo. El tabaquismo está asociado con el carcinoma de células escamosas.

Prevención

Para reducir el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino:

  • Vacúnate contra el virus del papiloma humano (VPH). La vacuna está disponible para niñas y mujeres de 9 a 26 años. La vacuna es más eficaz si se administra a las niñas antes de ser sexualmente activas.
  • Hazte exámenes de Papanicolaou. Los exámenes de Papanicolaou pueden detectar afecciones precancerosas del cuello uterino, a fin de controlarlas o tratarlas para prevenir el cáncer de cuello uterino. La mayoría de las organizaciones médicas recomiendan que las mujeres comiencen a hacerse exámenes de Papanicolaou de rutina a partir de los 21 años y los repitan cada pocos años.
  • Practica el sexo seguro. Usar preservativos, tener menos parejas sexuales y retrasar el inicio de las relaciones sexuales puede reducir el riesgo de cáncer de cuello uterino.
  • No fumes.